08 abril 2008

Próxima estación...



Madrid, Puerta de Atocha.

Miró de frente, me pierdo en sus ojos,sus arcos me vigilan, su sombra me acompaña,no intento esconderme, nadie la engaña,toda la vida pasa por su mirada.

Mirada que supera el ras del suelo, volando alto, con las penas en su sitio, lo importante bajo llave en el corazón y el horizonte amplio recien re-descubierto.

Pararos a pensar, amigos, en lo que verdaderamente merece la pena. Verba movent, exempla trahunt. ¡Nos vemos!

01 abril 2008

La noche de un día duro


No recuerdo si he escrito alguna vez sobre los Beatles. Huelga decir que los considero EL GRUPO por excelencia, los arreglos por antonomasia, el paradigma de las letras (8 days a week I love you, te quiero ocho días a la semana) y la leyenda del pop-rock.
Me sorprendo a menudo -yo y miles de personas- interpretando mi vida en clave de 'lyrics' de artistas. Una de las que más me vienen a la mente..."the answer, my friend, is blowin' in the wind", merecería, junto con su autor, Bob Dylan, una entrada aparte. Pero no es lo que toca hoy, símplemente porque la portada del album en que se publicó no es tan 'molona' como la de "A hard day's night". Y es que este tema es uno de los que, frecuentemente, taladra mis oídos para culminar un día duro, de los que no sólo incluye intensidad laboral y líos profesionales, sino también personales. No es hoy, sin embargo, una jornada de esas, pero han sido tantas en los dos últimos años, que considero que debo rendirles homenaje. Al cuarteto de Liverpool y a esos días en sí. Habrá tiempo de sobra para caer rendida por baños, cenas, pijamas y preocupaciones de hijos, pero de momento he de decir que de fondo me llena, y mucho, llegar baldada física y psicológicamente por el trabajo profesional. Estar de capa caída a las 0.20 horas por no haber tenido tiempo de pensar un segundo en uno mismo y poder fumar el último cigarro del día al son del It's been a hard day's night, and I been working like a dog It's been a hard day's night, I should be sleeping like a log. Eso sí, porque siempre when I get home to you I find the things that you do will make me feel alright. Llámalo (al 'you') X -nunca mejor dicho-, llámalo familia, llámalo fe o llámalo, simplemente, alegría de vivir.

31 marzo 2008

Los lunes al sol

Con las buenas intenciones iniciales que me caracterizan -luego su ejecución ya es otra cosa- ayer por la tarde/noche, además de poner la lavadora, colgarla, y demás menesteres olvidados en esta última etapa, eché mano por fin de mi precioso cuadernito popero en cuya portada glosa un "Je note, donc je suis" (anoto, luego existo) y empecé a escribir. Hasta ahora no había sabido para qué utilizarlo exactamente, pero decidí que era el mejor momento para "ser, existir". Como a día de hoy no soy/existo profesionalmente, tendré que 'anotar' para no ser un olograma.



La mañana de hoy está siendo menos traumática de lo que pensaba. Ya he hecho tres gestiones de la lista de "to do"s urgente que apunté. Se me olvidó, no obstante, incluir la compra urgente de leche y café, algo que me era suministrado 'gratuitement' en la Casa Madre. Pues bien, cual Santa (Javier Bardem) en "Los lunes al sol" (igual dentro de unos años gano un Oscar...aunque doy gracias a Dios por que mi madre no tenga nada que ver con Pilar-noalaguerra) he rescatado mis ropas de no-trabajo: las victoria, los vaqueros, y la chaqueta de Vespa, para darme cuenta, again, de que pertenezco a la Generación V (Vocento: ver, escuchar, leer, sentir). Y, así, desde ayer he podido entregarme de nuevo a lo que llamo cultivar el espíritu y hacer gala de ese lema todavía poco conocido de mi ex-gran empresa.

Ver: "vacaciones en Roma" en francés.

Escuchar: Carla Bruni. Y a mí misma, en la hora y media que estuve tocando el piano.

Leer: de todo. Mis dos rimas de Bécquer favoritas, el ABC de pe a pa, Cometas en el Cielo y los e-mails de la tipa de la beca.

Sentir: demasiado.


Todo ello, eso sí, hasta altas horas de la noche, para no afrontar aquello de enfrentarse con el silencio y la nostalgia de la almohada.




Habrá que ponerse con la memoria de prácticas, ¿no?.

29 marzo 2008

Touchée




—¿Conoce usted esos días en los que se ve todo de color rojo?



—¿Color rojo? Querrá decir negro.



—No, se puede tener un dia negro porque una engorda o porque ha llovido demasiado, estás triste y nada más. Pero los días rojos son terribles, de repente se tiene miedo y no se sabe por qué. ¿Le ha ocurrido a usted alguna vez?



— Sí.



— Pero cuando me pasa lo único que me va bien es coger un taxi e irme a Tiffany´s. Me calma en seguida la traquilidad y el aspecto lujoso que tiene. nada malo podría ocurrirme allí. si pudiera hallar algún sitio en el que me encontrara con ese sosiego que se respira en Tiffany's...entonces compraría algunos mueble y bautizaría al gato.


De Desayuno en Tiffany's (1958), Truman Capote



O coger el coche, encarar con agresividad la congestionada calle de Francisco Silvela, rumbo Avenida de América, A2, con cigarro en mano izquierda mientras la derecha pasa las pistas del reproductor de música hasta encontrar algo de Ennio Morricone de La Misión que me tranquilice para no llegar como una pila a Juan Ignacio Luca de Tena, 7; nada malo podría ocurrirme allí. Si pudiera hallar algún sitio en el que me encontrara con ese sosiego...

Italic
Two drifters, off to see the world

There's such a lot of world to see

We're after the same rainbow's end

Waitin' 'round the bend ...

My huckleberry friend, Moon River, and me.

28 marzo 2008

G R A C I A S


Porque ninguna imagen alcanzaría a expresar lo que siento. Hoy es 28 de marzo y la vida volvió a sonreirme demasiado...

20 marzo 2008

Always Pam-Plona


Asturianos, madrileños y murcianos muestran niveles de felicidad por debajo de la media nacional
EUROPA PRESS
Las comunidades autónomas donde las personas dicen ser menos felices son el Principado de Asturias, Comunidad de Madrid y la Región de Murcia, mientras que las zonas donde se vive de un modo más satisfactorio y feliz son Navarra, Extremadura, Aragón y Cataluña, según el 'Informe de la felicidad de Coca-Cola' presentado hoy por el presidente de Coca-Cola España, Marcos de Quinto, y el científico Eduardo Punset.
Entre los pequeños hábitos o costumbres que ayudan a complementar el perfil de la gente que se declara muy feliz destacan celebrar los cumpleaños, ir de compras, dar cariño, cuidar el medio ambiente, celebrar la navidad, dormir la siesta y ser agradecido.

(...)

El trabajo también es un elemento que contribuye a la felicidad, según el estudio, que subraya que son más felices aquéllos que tienen empleo, sin entrar a valorar su satisfacción en él. Las personas más felices suelen mantener buenas relaciones con sus compañeros, se sienten reconocidos por ellos y por sus jefes, y tardan menos en desplazarse a su lugar de trabajo.

¡Si es que hasta la 'sociológica' Coca-Cola me hace confirmar mis teorías! Por temporadas, se me olvida lo que afirmo frecuentemente sobre la capital de España: "esto es una ciudad hostil". Pero, de golpe, Madrid vuelve a enseñarme su realidad con ese modo de aleccionarme que sólo ella sabe: el atasco. Con lo que conlleva: "oye, lo siento mucho, pero no llego, no contéis conmigo", bocinazos, tensiones para cambiarte de carril, esperas eternas en semáforos, pérdidas de horas por zonas de la ciudad -o provincia, incluso- desconocidas hasta ese momento, etc. Todo lindezas, vamos. Luego vas a tu casa un fin de semana, como yo el pasado, y, con toda la calma y el aire puro que respiras del mundo, te da tiempo a ir al circo con tus sobrinos, ir a Misa, de pintxos por lo viejo, al futbol, votar, quedar con una, cenar con gente, ir al bulevar a escuchar música en directo y poder estar sentada en unos sillones fabulosos sin necesidad de tener que estar allí 3209840 horas antes que el resto de la gente. Tengo ganas. Tengo ganas de hacer el recorrido hasta llegar al Caballo Blanco y tomarme allí una tosta, quiero -que llevo tiempo sin hacerlo- ir a pasear al Parque de la Media Luna, tumbarme en la Vuelta del Castillo a ver los fuegos en Sanfer, quedar en la Plaza del Castillo para ir a lo Viejo, pegarme tres horas sentada en Yamaguchi con chucherías, que la salida de Misa sea el acto social por excelencia ya que, os diré, en Pamplona todavía no es raro eso de frecuentar un sitio así, tener una hora libre y que te de tiempo a ir a la Morea y ver diez tiendas enteras, presentarte en Sanse en 45 min, ir con el coche -temblando por el retrovisor- de casa a Pamp o viceversa por la carretera de la Universidad (SOBERBIA, no hay otra manera de definir la zona) y, sobre todo, beber de esas nuestra fuentes que, sólo con verlas en la foto, a más de uno se le habrá dibujado una sonrisa. Ah, y todo esto, a diario. Porque en Pamplona llegamos en 2 minutos al trabajo y tenemos tiempo para echar la siesta. Always Coca-Cola.

17 marzo 2008

Bipolares en las PIE



Lo último que pretendía con el post de ayer noche era parecer melancólica...Pero creo que he errado, tanto que hasa mi lectora- vecina-porta poliespanes ha decidido mandarme un mensaje de cariño y apoyo. ¡Ni que fuera la mujer de Rajoy!

Así que he decidido publicar rápidamente y desde el trabajo -a pesar del lío que tengo para dejar todos los temas bien cerrados- para despreocuparos. Utilizo para ello otro mensaje tipo 'apoyo' pero que me ha parecido más similar al que recibiría si tuviera que desengancharme de las drogas. Contexto: yo estoy en V. con un Programa de Iniciación a la Empresa, comúnmente conocido como beca PIE (o PYME, como dice mi jefa :)), por el que la empresa lo que realmente hace es una donación a una fundación, que es con lo que se nos paga (previa retención de un porcentaje por parte de la Universidad). Pues bien, este programa incluye un material de estudio con 3804192830 exámenes que hay que ir realizando durante los seis meses. ¿Qué hace todo el mundo? Hacerlos de golpe y copiárselos a otro. Así, existe una especie de solidaridad entre los pie que nos lleva a legarnos unos a otros las respuestas o, directamente, la clave de entrada a la cuenta del ordenador para copiarlos de allí. De vez en cuando, la empresa o lo que quiera ser que lleve este tipo de becas, te escribe avisándote de que no has hecho tus tests y de que se te van a acumular. Total, que yo los de la última parte no los he hecho todavía y de pronto hoy he recibido el siguiente email (voy a mantener el anonimato de su autora):

Estimada ____________________,

Me pongo en contacto contigo para informarte de que seguimos sin recibir tus ejercicios del curso Programa de iniciación a la empresa y al ejercicio profesional - Ampliación.¿Estás teniendo algún problema? Me gustaría que te pusieras en contacto conmigo para comentarme qué es lo que te está impidiendo iniciar el estudio y así poderte ayudar o asesorar. Es importante que no demores mucho la entrega de los ejercicios porque una excesiva dilatación del calendario de estudio te desmotivará y cada vez te resultará más difícil abordarlo. Cuando empieces, te será más fácil de lo que seguramente piensas ahora. Te animo a intentarlo, ya que todo es empezar.

Recuerda que, además, no estás sola en este proceso. Puedes contar con la ayuda de expertos en el área para resolver dudas, para realizar los ejercicios que debes enviarnos... Por supuesto, también puedes contar conmigo para resolver cualquier dificultad que te surja. Estaría encantada de poder ayudarte y adecuar mi seguimiento a tus necesidades. No dudes en hacer uso de todos los servicios que te ofrecemos.Quedamos a la espera de la recepción de tus primeros ejercicios para corregir o de tu respuesta para comentar tu situación. Cordialmente,

Por favor, ¿cómo es ese momento "recuerda que no estás sola en este proceso"?. He contestado muy cordialmente, aludiendo a cierto estrés laboral y agradeciendo de corazón esa ayuda que me presta. Sin embargo, de pronto mi amiga bipolar ha vuelto a escribirme como con demasiada acritud. Juzgue ustedes:

Estimada ____________________:

Después de más de SEIS meses desde la fecha de inicio del curso, y tras varias comunicaciones tutoriales, observo que todavía no has finalizado el curso Programa de iniciación a la empresa y al ejercicio profesional - Modalidad A.Revisando tu expediente, hemos considerado que el tiempo trascurrido desde el inicio ha rebasado ampliamente el calendario establecido en un principio. Por ello, hemos propuesto una fecha límite para enviarnos el ejercicio intermedio que, por algún error en el envío, no nos ha llegado para cerrar el curso. Si en el plazo de 2 semanas a partir de hoy no hemos recibido el ejercicio para corregir, procederemos a informar a tu Departamento de Formación para intentar solucionar esta situación. Te recuerdo que, tanto el equipo de profesores como yo misma, estamos a tu disposición para ayudarte, orientarte o asesorarte. Te animo a no desaprovechar la oportunidad de formarte, ya que, en la sociedad actual, la formación es uno de los recursos más valiosos para adaptarnos a los continuos cambios. Si tu demora se debe a falta de tiempo, de planificación, de hábito de estudio... podemos asesorarte y conseguir que finalices el curso con éxito. Estamos a tu disposición. Un saludo,

Yo no entiendo nada...¿la modalidad A se referirá a la primera parte que, en principio, ya terminé perfectamente en su día y no me la habían reclamado hasta ahora? ¿qué es mi departamento de formación, el Coco? ¿querrá ser de ahora en adelante esta señorita mi directora espiritual para ayudarme a combatir la falta de planificación y de hábito de estudio? Os dejo que me voy a poner a investigar a que se debe esta bipolaridad.

It's the final countdown

Vuelve otra vez a retumbar en mi cabeza esa voz desgarradora del vocalista de Europe gritando/cantando aquello de "It's the final countdown".

Vuelve, por supuesto, con cierta lógica ya que, una vez más, toca cerrar etapa por esa forma macabra que tiene la vida de ir llevándonos de aquí para allá mal les pese a cabeza y corazón -uy, vaya, parezco Mariano-.

Me preocupa que mi disco duro tenga un límite y no permita seguir añadiendo carpetas con fotos de gentes, situaciones y lugares distintos. Que diga: hasta aquí, Elía, o formateas esto o peto. Yo, si fuera el disco duro de mi ordenador, lo haría. Me cansaría de almacenar momentos de sonrisas que parecen eternos y que, de un día para otro, caducaran. Caras que cunden durante cierto tiempo y que, de pronto, son sustituidas por otras tantas que no se sabe si serán mejores o peores. Iguales, desde luego, no van a serlo. Y todo en aras (odio esta expresión!!) de un supuesto crecimiento laboral absolutamente desdibujado hasta la fecha. ¡Qué pereza, no?! De momento, vámonos a la Latina a hablar de todo menos de lo que nos compete, a llenar la Semana Santa de lugares nuevos y a intentar no plantearnos si la cuenta atrás del semáforo de la foto es roja para pasar a verde o viceversa. Buen camiño.

12 marzo 2008

Encuentra las 7 diferencias y, después, moneda va.

-¿Pero si sabía C. que el niño venía mal cómo es que no abortó?

-No, bueno, no sabía. Pero bueno, ahora que ya lo ha constatado ya tienen hora para fusilarlo la semana que viene.


Por esta razón, entre otras tantas, yo no voto a Zapatero. No tenía intención alguna de hablar de las elecciones, y eso que me he sentido muy tentada de hacerlo en varias ocasiones, pero he estado tomando unas cañas con una amigas -lo siento, chicas, por ese retraso de una hora y 45 minutos- e irremediablemente al final el tema ha derivado en la res publica; así, mi amiga telefónica me ha contado en directo esta pequeña anécdota familiar ("no, siga circulando, que yo cojo otro taxi"). Sin ser una persona exaltada en temas políticos y lejos de ese público "genovés" de corte fachilla, me ha confesado: "Miren, me aterra hasta dónde podemos llegar". Y es que, le comentaba, me parece que en el momento en que se hace difusa la línea entre la vida y la muerte y ya podemos matar a uno, es facil ir encontrando motivos -sentimentales, siempre, por supuesto- para ir cargándonos a otros tantos. Luego el reelegido Presidente te puede llenar de abrazos en un mitin político henchido de orgamos democráticos (¡ojo! ahora uno puede henchirse de orgasmos, digo yo, ya que a Zerolo se los dan. Decía el Sr. Jimenez que en su pueblo se tienen, dicho sea de paso). Que me desvío, demasiado material. En resumen, que no veo ni media diferencia entre el regimen nazi y lo que predica una buena parte de la sociedad: no queremos gente imperfecta.
Me ha venido a su vez a la cabeza un día de Bruselas (no es raro) en que, en una de esas magníficas clases de francés, debatiendo sobre un tema amplio, la profesora acabó poniendo el ejemplo de una amiga suya que tuvo que abortar estando de cinco meses ya que el feto comprometía su seguridad y, de paso, podía salir también con malformaciones. Sentando cátedra, por supuesto, sobre lo absurdo de las teorías rancias y carcas defensoras de la vida. Decidí intervenir, no con excesiva vehemencia y con mi poco nivel de francés, para preguntar "et si non?" (entiéndase "y si no sale mal el feto?"). ¿Cómo que si no?, absorta la belga en cuestión que, hasta entonces, me tenía enchufada. Es imposible que un niño con cinco meses sobreviva y sea 'normal'. Insistí: "d'accord, mais...et si non?". Eso es imposible, Miren. Y ahí mi valiente testimonio: pues yo tengo un sobrino que nació con 5 meses y 700 gramos y está perfecto. Ojos checos, británicos, polacos, italiano y peninsulares atónitos sobre mí. Creí que me había ganado al auditorio que, sin embargo, me vino a decir: "bueno, pero lo más común es que hubiera salido mal y ¿cómo vas a traer al mundo a un niño para que sufra con sus limitaciones toda la vida?". Número 1: sufrimos más nosotros montandonos nuestras pelis que ellos. Y número 2: del sufrimiento muchas veces se derivan cosas buenas. Reacción: "¿cómo? jajajajajajajajajajaja, ¿qué va a tener de bueno el sufrimiento?". Apaga y vámonos, que paren el mundo que yo me bajo.


Entretanto, vengo masticando la idea de una oligarquía como sistema sustitutivo de la demogracia del "Chiqui chiqui" de Eurovisión, porque me lo ha incoado una compañera (oye, M., ¿te divertiría vivir en una oligarquía?) del trabajo. A mi compañera de cañas de hoy es una idea que no le disgusta, pero, ajena a la antiguedad griega, ve muy factible instaurar el sistema en España. Tan sencillo como esto: "hay que poner una moneda debajo de cada urna. Quien la toque se electrocutará. Si, una vez experimentado esto, vuelve a repetir la jugada, el voto de esa persona ya no se contará". Pero hombre, P., yo la línea la establecería incluso antes, ¿quién narices va a querer volver a cogerla si ya se ha electrocutado?. "Miren, bastaría con eso. Otro gallo cantaría".

25 febrero 2008

De los oscars, Ziguatanejo y el relativismo.


Ayer por la noche me topé haciendo zapping con Rita Hayworth. Pronto comprendí que sí, que efectivamente allí estaba, una de las grandes, a 24 horas del aniversario de una noche en la que "Forrest Gump" eclipsó todo su encanto. No sé si por casualidad o no, Cuatro programó ayer por la noche "Cadena Perpetua", y me gusta pensar que lo hizo para rendir homenaje a la que, con 7 nominaciones bien merecidas, no ganó finalmente ninguna estatuilla. Yo, desde luego, lo haría.
Volví a verla, volví a difrutar de una preciosa fotografía, de una buena banda sonora, de un muy buen guión, de unos diálogos magistrales, de unas interpretaciones soberbias (Morgan Freeman no defrauda jamás), de un final genial, Volví a sonreir ante la agudeza del plan de Andy y volví a llorar con Red y sus años de libertad. Volví a 4º de carrera al día en que nos la pusieron en clase de...? en el aula 1, a mi sección del programa de radio 35 mm en que, por supuesto, regalamos esta película (hacíamos que regalábamos) y a los títulos de crédito de aquel video de la gala de los Kino en que, concretamente, se eligió nombrar la prisión de Shawshank.
Son este tipo de películas, que llegan tanto y tanto tocan, las que me hacen confirmarme en la opinión del cine como Arte. Porque veo que no sólo me impresiona, me cambia, me hace pensar a mí, sino a un alto porcentaje de la gente que la ha visto. No en vano, aunque pasara desapercibida en los oscars, importantes listados la han situado entre una de las mejores películas de la historia. Esto es posible por esa creación de mundos posibles de la que tanto hemos oido hablar. Mundos que, ajenos al nuestro, son a la vez intensamente cercanos para todos. Porque nos alegramos, apenamos, reimos y lloramos con las mismas cosas, y un buen cineasta -me gusta este término...a caballo entre la dirección y la producción- no es sino un gran antropólogo que corrobora que no, que no da igual esto que aquello, que eso no es distinto en función de quién lo mire y que la excelente acogida de películas como "Cadena Perpetua" entierra todo tipo de visiones relativistas de la existencia.

13 febrero 2008

Lola...y la velocidad de Aquel.


Creo que cualquier persona con un mínimo de sensibilidad que haya pasado por Fcom recordará con frecuencia esas películas -y su particular comentario- que nos ponía D. Eduardo en 1º y de las que disfrutábamos bocata en mano y espalda destrozada en la fría pero acogedora aula 6. A mí esas originales lecturas de todas ellas me vienen frecuentemente a la cabeza.
"Matrix" y la conclusión de que al final es sólo el amor el que salva, "El Club de los Poetas Muertos" y esa alusión correctísima -y no hedonista, como se quiere pintar a menudo- al libre pensamiento de cada uno y al descubrimiento de nuestra identidad, "La Misión" y esos dos modos de ayudar distintos según el caracter de cada uno, y, entre otras tantas, "Corre, Lola, corre", y la alerta de que un segundo puede cambiar el curso de nuestra vida. Sin necesidad de que éste incluya la 'gran' decisión, una muerte, un accidente, etc. De que en un momento dado gires la cabeza a la izquierda, o cojas el 114 de las 8,40 en vez del de las 8,50 pueden depender muchísimas cosas. Así de simple. Y así de novedoso. Ya que son decisiones gratuitas -últimamente acudo demasiado a estra expresión, ¿mecanismo de defensa?- que, en principio, no tendrían por qué acarrear nefastas ni estupendas consecuencias.
Es, sin embargo, esta película alemana, la que me deja claro que sí, y la imagen de hoy me la monto al intentar casar esa teoría con una visión teleológica de la existencia (uy, me ha venido demasiado rápido esta expresión pedante, ¿será una reminiscencia platónica de lo aprendido con la amiga Yuls?. Espero haber acertado con el vocablo). No puedo entonces quitarme de la mente la imagen de Dios con unos paneles gigantes llenos de esquemas con llaves que se organizan según cada uno tomemos una u otra decisión. Millones de llaves-pereza-esquema que contemplan todas y cada una de las posibilidades que se derivan de lo que hagamos o dejemos de hacer cada segundo. Y esto, gracias al de los esquemas recién mencionado, sorprendentemente no me produce una angustia y agobio vital -más aún teniendo en cuenta que he tomado alguna que otra decisión evitando pensar en sus consecuencias-, sino que me hace quedarme simplemente en esa imagen del vasto esquema de la vida de cada uno. Me temo que esta tranquilidad tiene bastante que ver con la imagen que yo tengo de nuestro amigo el Ingeniero, y que sea así por mucho tiempo, ¡por favor!.
Y después de esta monumental rayada nocturna, me retiro a mis aposentos sin ni media curiosidad por saber qué pone en mi esquema tras la opción de "se acuesta otra vez a las 2 de la mañana", "ha optado por no hacer la maleta para un viaje paliza al que se va mañana" y "tiene el estómago destrozado pero ha aderezado su cena con chorizo". Como dirían en Guatemala, "a saber...".

05 febrero 2008

En mi república sigue gobernando el PP (Peter Pan)

No soy lo suficientemente joven como para saberlo todo
James Matthew Barrie

29 enero 2008

Egocentrismo (Del lat. ego, yo, y centro).



PIE DE FOTO (entrevista a Rajoy, candidato a la Presidencia del Gobierno): "Rajoy argumenta una de sus respuestas en su despacho de la calle Génova, el pasado miércoles. En primer plano la americana del director de El Mundo".

ANTETÍTULO: "Rajoy explica sus planes al director de El Mundo ante la ciudad en la que nació"


Patética foto, patética retirada del primer plano de Rajoy y absurda presencia, no ya del director del periódico, sino de su chaqueta.

25 enero 2008

You've got a friend


Quiero ahora hablar de uno de mis grupos de amigos. Al lado de mis amigas del cole, de los de la uni, Bruselas, etc, tengo otra 'pandilla' que me compromete con catorce amigos. No es un grupo cerrado, tampoco de lo más extrovertido pero, de cuando en cuando, acepta nuevas incorporaciones, aunque les pese a algunos miebros a los que les ciegan los celos. Dentro de este grupo, como en los demás, tengo distinto trato con cada amigo. Con algunos me voy de viaje, con otros comparto cuarto de cuando en cuando -e, incluso, he llegado a ver el mío sin un hueco libre por haber tenido que meter tres camas- y, a otros, los veo porque vienen de copas o fiesta a mi casa. Son unos amigos a quienes quiero muchísimo y echo de menos otro tanto, porque, como siempre, la vida nos ha separado y están dispersos por la geografía peninsular. Salvo una de mi grupo, que está por Oriente realizando unos estudios pero vuelve en un par de años.


Gracias a Dios, mantengo el contacto con casi todos vía teléfono y webcam. Somos, no obstante, un colectivo peculiar: sólo dos tenemos e-mail. Yo, con la bandeja repleta de mensajes, y otro, el primero que conocí del grupo, que se queja de tenerla vacía y a quien le gustaría que le escribiera más gente. He de decir que los hay un poco más bordes y jamás se ponen al teléfono, pero me digo...tiempo al tiempo, y lo contrarresto con otros de ellos con quienes es imposible colgar. No porque no paren de contar historias, sino porque se les olvida apagar el aparato.


Hay una cosa que mola de este grupo: que no hay líos amorosos y, por tanto, nos ahorramos muchos follones, rencillas y separaciones y que son amigos que no critican, van de frente; eso sí, delante de quien sea. Más que la crítica, repito, en mi grupo se estila el chivatazo. Pero al rato...seguimos queriéndonos igual. No obstante, como no es oro todo lo que reluce, a veces algunos amigos resultan un poco pesados y haces lo posible por echarlos de casa, aunque al cabo de una hora ya te gustaría volver a tenerlos en ella.

De fuera, la relación puede verse un tanto superficial. Vivimos en el presente. No nos preguntamos sobre el trabajo, intenciones laborales a corto y largo plazo, ni sobre amoríos. Ni siquiera sacamos a relucir el pasado. Algunos de ellos...es como si no lo tuvieran. Hablamos sobre lo que estamos haciendo en ese momento y nos basta. Pero eso no es nada superficial, son gente auténtica, sin doblez y sin tontería. No tienen prejuicios, no se dejan llevar por las modas, son imparciales, pasan de los medios y de la opinión pública, y son cero consumistas. Bueno, en Navidad a veces se desatan, pero porque les damos cancha. Insisto en que son auténticos: que si solo viven para el futbol, que si una es una princesa, otra una gitana, otra super presumida, otros artistas del cante, otros del baile (ah,no, eso no), y otros...sin palabras.


" Esos locos bajitos que se incorporan con los ojos abiertos de par en par sin respeto al horario ni a las costumbres" tienen todo tipo de edades dentro de una franja concreta: de los siete meses hasta los nueve años. Esto no me impide, sin embargo, poder compartir con ellos de todo....tanto, que compartimos hasta un apellido.





-Avisos: esto no es ni pretende ser tipo metáfora (quien quiera entender...)

y...un aumento sospechoso de visitas diarias a mi blog me confirma que la abuela de esta panda de locos ya domina los entresijos de la red.

21 enero 2008

Cuéntame el cuento de Bruselas...en Madrid.





Ha sido un fin de semana interesante...de esos que pocas veces se dan en Madrid, por lo menos en mi persona.


El viernes por la noche fui con No. -voy a empezar a llamarle así por el blog- a ver "Once", una película irlandesa preciosa y muy atractiva para aquellos a quienes les guste la música rollo "cantautor". Para todos aquellos...menos para Ploi, que seguro que la vió en las mejores condiciones. En versión original y en cines a los que va la gente alternativa, cometimos el más absoluto ridículo al aparecer con nuestras palomitas y que nos dijeran: "no, es que en estos cines no se puede meter comida". Por lo menos pudimos entrar, porque cinco días antes llegamos, también palomitas en mano, y ni siquiera quedaban entradas. Pensé que me estaba dando "pa' atrás" ese rollo alternativo tan exagerado. Pensé también que ok, que disfruto viendo cine europeo mucho pero que luego donde esté una pastelada tipo Notting Hill, que me quiten lo 'bailao'. Que llevo mucho tiempo entregada al cine 'un poquito menos comercial' y que es hora también de volver a lo yanki, al american gangster, y demás.


Días antes había acabado el libro de Calleja de hace unos cuantos años, "Arriba Euskadi", que encontré interesantísimo y que, probablemente, fue el que me llevara a escribir la anterior entrada, que tenía que haber quitado ya ayer, para no fastidiar el día de San Sebastián y su tamborrada. Me lo había aconsejado mi amiga Veci, y tiene significado porque, estando ella leyendolo, en la época del colegio, retumbaron las paredes de su cuarto. Veredicto: la última bomba que puso ETA en el campus. Nos llamamos, salimos al pasillo, mentimos a mi madre, mentamos a la de los terroristas, cogimos a Raquelita, las motos y...a cotillear al campus.

Después -del libro- devoré en dos días ese relato maravilloso que, muy acertadamente, su autor tituló "El niño con el pijama de rayas". Una sencilla obra de arte que aconsejo vivamente leer. Y que tiene mucho que ver con la situación del libro anterior, he de decir. Dictadura del terror y una grandísima parte de la población en un silencio cobarde y, a fin de cuentas, cómplice.

Y bueno...me he desviado absolutamente del tema del título. Así que vuelvo. El sábado por la mañana tuve ONG (está bien porque así los sábados que no tienes los valoras infinito y estás contenta toda la semana, je). Cuando volvía en metro con los niños, a quienes tenía que llevar a casa rapidísimo porque uno de ellos se iba a 'miccionar' encima, me choqué -literal- con G., mi jefe en Bruselas. Que vive en Bruselas y rara vez viene a España. Era una señal de que Brux y su espíritu volvían a mí... Así que decidí unirme al plan de noche que habían organizado algunos de la ONG, ir a un cuentacuentos. Lo hice por variar de plan, de gente y, sobre todo, porque el bar estaba al lado de mi casa (lo voy a establecer como mi Central Perk particular, así, forzosamente). Fue un plan tipo "Delirium", donde cada uno fuimos con quien nos dió la gana -incluido un irish profesor de inglés de una-, estuvimos tomando cañas, muriendo de hambre, y viendo los monólogos y diálogos de estos personajes tan graciosos. Para mí, sobró la mitad, y al final ya me aburría y quería 1. comer 2. hablar. Mi amiga PPPD (si me lee lo sabrá), que va de alternativa y popera, aguantó dos segundos. Se fue en el descanso, imagino q a bailar bisbal y beber copas (je). A las 0.00 h. acabamos cenando en la Taberna Padilla unas raciones maravillosas, riéndonos todo y más con "soy un salero schi schi schi...", "HSM", "muerto que te cagas", etc. Después, ya muy animados, teníamos que encontrar algún lugar de pachangueo. Y lo hayamos en el lejano Oeste -paradojas de la vida, entramos porque estaba cerca-...el bar SALOOOOOON, ese lamentable de maderilla en el territorio John Brave. Como en Brux, solo bebimos cerveza, como en el Corbeau. pusieron bacalao antiguo y Shaki, como en Brux, me hice 'amiga' de la gente más variopinta en estilo y en edad y, como en Brux, abandonamos el Lejano Oeste a las 5. Porque no había "Céltica".

16 enero 2008

Agur, Euskadi.


No nos engañemos, esa sociedad languidece.
No sé si usted sabe que el grupo terrorista eta ha asesinado a casi novecientas personas en 30 años. Dos de ellas eran periodistas. Si no tiene usted inconveciente yo no tengo ningún problema en que pasee usted conmigo, pongamos por Hernani, o por cualquier calle de San Sebastián para que se haga una idea cabal de lo que ocurre en la comunidad vasca. Quedo a la espera.
"Pero como aquí no se vive en ninguna parte". Qué estupenda pantomima.
-foto realizada por alguien de Pamplona y cedida por una gran amiga de Donosti, que no puede estudiar sin estuche-

08 enero 2008

Que gane el puedo la guerra del quiero



Ese tendrá que ser el lema de 2008, un año para el que he preferido no marcarme demasiados propósitos, más bien casi ninguno, y de fácil consecución. Atrás, el año 2007, que ha transcurrido a velocidad vertiginosa, con cambio de ciudad, de trabajo, y nuevos nombres para engrosar la lista de gente increíble que hace mi día a día más que ameno, apasionante.

Lo más relevante y significativo del año: mi estancia en V. y su gente y todo lo que he aprendido sobre el mundo laboral, las empresas potentes, los medios y demás. Alrededor, y como bienes colaterales, Padilla 55, Miravalles en Madrid, Bruselas también en Madrid, la ONG que me ha hecho madrugar demasiados sábados, la moto de Xavi, su barba y su sonrisa (ohhhh!), lecturas interesantes y enriquecedoras, los tuentis/facebooks/twitters/etc., mi sobrino Alejandro, primera experiencia laboral del puente aéreo, la no-compra semanal, la pasta precocinada de los chinos, la esquiada en Astún, la adquisición de un piano digital para que todavía tenga más razones que me lleven a acostarme tarde, un verano más sin vacaciones, las visitas continuas de gente de lo más variopinta a la capital y a mi piso, los cuatro altarias que se han averiado conmigo dentro o incluso el vuelo cancelado a Pamplona que acabó dejándome tirada con mi amiga y vecina laIbañez en Bilbao.

Ahora, para el 2008, vamos a hacer como la foto, un poco de burla al futuro que tanto nos amenaza y da la lata y, para el día a día, lo de Joaquín, "que el maquillaje no apague tu risa,que el equipaje no lastre tus alas,que el calendario no venga con prisas,que el diccionario detenga las balas,Que las persianas corrijan la aurora,que gane el quiero la guerra del puedo,que los que esperan no cuenten las horas,que los que matan se mueran de miedo.Que el fin del mundo te pille bailando,que el escenario me tiña las canas,que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,ni ciento volando, ni ayer ni mañana. Que el corazón no se pase de moda,que los otoños te doren la piel,que cada noche sea noche de bodas,que no se ponga la luna de miel. Que las verdades no tengan complejos,que las mentiras parezcan mentira,que no te den la razón los espejos,que te aproveche mirar lo que miras.Que no se ocupe de tí el desamparo,que cada cena sea tu última cena,que ser valiente no salga tan caro,que ser cobarde no valga la pena.Que no te compren por menos de nada,que no te vendan amor sin espinas,que no te duerman con cuentos de hadas,que no te cierren el bar de la esquina."

28 diciembre 2007

“Nunca te pongas del lado de alguien que vaya contra la familia”. Al Pacino


“¿Vives con tu familia?. Bien, porque un hombre que no vive con su familia no puede ser un hombre”.
Escuchas al jefe de la Conferencia Episcopal, o al del Vaticano de turno (sin acritud eh?) advirtiendo de que atacar el modelo de familia cristiana es ir en contra de la célula primaria de la sociedad. Teóricamente te parece estupendo. O no. Yo, de entrada, lo percibo así.
Por otra parte, cuentas con la experiencia de temporadas fuera de casa, sin familia y hogar, aquí y allá. Épocas felices, de momentos intensos, de mucho aprendizaje, reflexión, novedad, que echas de menos. Pones en duda, por tanto e inconscientemente, esas teorías.
Más adelante, imbuida en la rutina, el trabajo, la falta de tiempo, la gente buena que te sorprende por el mundo, la compra, la colada, los amigos, el novio, las llamadas a la familia, la fe (sí, metida en todo el lío), el pago de alquileres, risas, facturas, conocer a nuevas personas, y demás, paras de pronto en Pamplona, en casa, con tus hermanos, sus familias y tus padres y, claramente, el mundo deja de girar. Esto es la realidad, te dices. Con sufrimiento, sí, pero es la vida. O eso espero. Por mi trabajo, mi forma de ser, mis horarios, la ciudad en la que vivo -o llámalo X-, vivo en una especie de totum revolutum entre lo ideal y lo posible, que, creo, me hace perder el norte. A mí y a l 90% de los mortales, que estamos hechos de la misma pasta. Con todo, vuelvo a casa con El Almendro, y encuentro referencias de lo que puede ser la felicidad plena, en la que nunca falta sufrimiento ni sacrificio. Pero veo que está ahí, tan sencillo, tan accesible. Aun con todo...incapaz de forjarme un futuro así. So...¿qué les espera a los que ni siquiera han visto esto? Figuras paterna y materna: nada para sí, todo para el resto; incluido el pensamiento: siempre en los demás y, en primera instancia, en los hijos. Discutíamos el otro día en el piso: no creo que sea algo connatural a la paternidad; más bien, algo que depende de la forma de ser de cada uno. Mérito personal. Ser entregado no se improvisa, para nada. Eso nos gustaría a todos. Una vez más, la ignorancia el problema principal de este mundo que va, como decía Bosé, a la velocidad del rayo. Y aguanto un vuelo más, citando otra vez a Miguel, si me agarro de tu mano. De la mano de la esperanza, agarrada fuerte a la tradición, sin soltarme de la entrega de mis padres, pegadita a la inocencia del sufrimiento de los niños, y de la otra mano...el 2008, que -ojalá- nos sirva a todos para mejorar esta percepción de la vida que, a veces, sin darnos cuenta, nos pone en contra de la familia.

27 noviembre 2007

Rectificando, para variar, mis palabras de más.

Dos ideas relacionadas con el texto de Juan Manuel de Prada de la semana pasada en el XL Semanal:


1. Primera y fundamental. Que dicho texto no ha servido simplemente para contestar a Jiménez Losantos sino, probablemente, a otros tantos de la misma opinión. A mí entre ellos me ha recordado muchas cosas. En los últimos meses me había forjado una opinión de Juan Manuel de Prada un tanto injusta y, por qué no decirlo, talibana. Tipo la de Federico. Y, aunque personalmente no me guste este escritor y no me haga gracia su personalidad, gracias a que vi aquello de "católico..." decidí leer su artículo, quizá por eso mismo, para seguir confirmando la opinión crítica que tenía de él. Y me he dado de bruces, gracias a Dios.


2. Segunda. Que esta publicación (propiedad, a propósito, del grupo en el que trabajo) es ya parte intrínseca de mi vida. Desde hace muchos años recuerdo mirar corriendo en la mesa del comedor de mi casa, dentro del Diario de Navarra, a ver si había llegado 'el semanal'. Conforme me he ido haciendo mayor, incluso me he hecho selectiva con sus páginas, y la que no puedo dejar de leer nunca -en Bélgica lo hacía a través de Internet- es la que alberga las palabras de una de las mejores plumas de España, si no la mejor: la de Pérez Reverte. Adelanto, a propósito, que el artículo de esta próxima semana es bestial. Casualidades de la vida, he tenido la oportunidad de organizar y asistir a la fiesta del 20 aniversario de la publicación.



Católico y coñón que es uno


Me llama mi chica predilecta (la más bella, la más divertida, la más sagaz de las mujeres en el espejo público de mi devoción), descojonada de la risa, para decirme que el talibancito episcopal la ha emprendido conmigo desde su sentina radiofónica. Para tratar de denigrarme ante sus oyentes, el talibancito episcopal ha insinuado que mi biografía está jalonada de episodios escabrosos que podrían ofender las castas orejas de un niño; y, a modo ilustrativo, ha recordado que soy autor de un libro titulado –¡horreur, paveur, espanteur!– Coños. «¡Cómo un tipo que ha escrito Coños –ha venido a afirmar el talibancito episcopal– pretende dárselas de católico!» Sospecho que el talibancito episcopal tiene en muy poco a sus oyentes: los imagina meapilas y sugestionables, y supone que invocando el título rotundo del más cándido de mis libros provocará en ellos una suerte de sarpullido. Pero los vituperios del talibancito episcopal, tan chuscos y marrulleros, me invitan a reflexionar sobre algunas cuestiones que atañen a la naturaleza propia de la fe católica, y también a la condición de ‘escritor católico’, que alguna gente despistada confunde con escritor gazmoño o pudibundo.


Uno de los rasgos distintivos del católico es su apertura a la belleza incesante y siempre renovada de la redención. A los católicos no nos importa lo que las personas han sido, no nos interesan los episodios escabrosos de su biografía ni lo que en el pasado hayan hecho o dejado de hacer. El católico sabe que el hombre es salvado en cada momento, que en cada momento es abrazado por Dios; sabe que todos los yerros del pasado nada valen, comparados con ese instante vertiginoso en que decidimos convertirnos en otro. La existencia del católico es una incitación constante al cambio: de Pablo, Agustín o María Magdalena no nos importa su pasado; nos importa la alegría de su conversión, el momento en que deciden abrazar esa nueva vida que se les ofrece. Una nueva vida que quizá mañana mismo traicionemos, pero a la que podemos volver, porque las puertas de la casa paterna están siempre abiertas al hijo pródigo que regresa contrito. Porque, como escribió el gran Lope en el más hermoso y católico soneto de la lengua castellana, Jesús pasa «las noches del invierno oscuras» a la puerta de nuestra alma, no importa cuán duras sean nuestras entrañas, esperando paciente y jubilosamente que se la abramos, esperando que cesemos en nuestro «extraño desvarío».


Sólo a alguien que no entiende la belleza incesante y siempre renovada de la redención se le ocurriría denigrar a otra persona invocando episodios de su pasado. Y la mención de Lope de Vega me sirve para enlazar con otro asunto. El talibancito episcopal pretendía impresionar a sus oyentes recordándoles que yo había escrito páginas de temática non sancta. También las escribió el ‘Fénix de los Ingenios’, aun después de ordenado sacerdote; y el Arcipreste de Hita puso todo su bendito mester de clerecía en el Libro del buen amor, que no es que sea precisamente un devocionario. La literatura festiva y amatoria no está vedada a un escritor católico; por el contrario, pienso que un escritor católico puede cultivarla mejor que ningún otro, pues a la postre es literatura que nos habla del gozo de la creación. Un gozo que incluye la carne (recordemos que, según el dogma católico, resucitaremos en cuerpo y alma); no el desorden de la carne, sino la carne como «templo del espíritu». Sólo cuando se desprende del espíritu, la chair est triste, que diría Mallarmé. Y la religión católica, como nos enseña Chesterton, fue siempre una religión gozosa; al menos hasta que se dejó contagiar por las turbiedades puritanas que disocian carne y espíritu.


Yo escribí, en efecto, un libro titulado Coños, como recordaba el talibancito episcopal. Y lo escribí con espíritu festivo, coñón y jocundo; lo escribí en homenaje a Ramón Gómez de la Serna, autor de otro libro de índole similar titulado Senos, tratando de recuperar ese aire de poesía perpleja, entre el surrealismo y la humorada sentimental, que caracteriza las greguerías ramonianas; lo escribí, además, siendo doncel, o casi, y todo el libro transpira la ingenuidad balbuciente de quien se aproxima a un misterio que no conoce. Es el libro más blanco e inocente de cuantos llevo escritos; y en su celebración gozosa de las palabras, junto con los despistes y aturullamientos propios de la juventud, estaba gestándose el hombre nuevo que yo iba a ser. No reniego de él; y mucho menos desde que mi chica predilecta me ha llamado, descojonada de la risa, para decirme que el talibancito episcopal me denigra con sus turbiedades puritanas.

20 noviembre 2007

De cuando tenía un trabajo que me hacía profundizar un poco...


Casualmente he encontrado en un "pen" -en concreto en el de los Development Days- un texto nada complicado (y no es una noticia, lo hice una noche en mi casa de Leon Mahillon) que escribí hace hoy un año -para otra, guiño- y que me ha hecho darme cuenta de que sí, en Bruselas aprendí y de que, sí, todo se me ha olvidado, y he perdido comba absolutamente en lo que a los asuntos comunitarios se refiere. No obstante, still remain "Presidencia va con mayúsculas". Decía así.
La “Unión” hace la fuerza.¿O no? (28/11/06)

Cuando casi se cumplen cincuenta años desde que un continente dividido por las guerras y los afanes nacionalistas decidiera reunificarse para emprender el camino hacia un futuro de paz y estabilidad, el “no” al tratado constitucional dado por Francia y los Países Bajos ha puesto, cuando menos, en duda el proyecto europeo.
La “poca eficacia” de la que se acusa en ocasiones a la Unión Europea pretendía ser solventada con una Constitución que delimitaba y aclaraba las competencias de las instituciones comunitarias, unificaba todos los tratados anteriores, y que fue ratificada por los Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros. Sin embargo, tras la negación de la ciudadanía neerlandesa y francesa a ratificar el tratado, puede hablarse de una crisis de la Unión. Un “no” de dos países de peso en el club europeo que se debe, en parte, a la falta de límites geográficos y políticos de la UE, a una Europa “sin fronteras” que, tal y como piensan algunos, tiene una capacidad finita de acoger nuevos socios. Los últimos diez países que accedieron a la UE, a cuyos trabajadores todavía no han abierto las fronteras comunitarias algunos estados, la inminente adhesión de Bulgaria y Rumanía, ambos con alto grado de criminalidad y corrupción en su territorio, los problemas con Turquía, que se niega a abrir sus puertos a los barcos chipriotas, y la espera ‘agonizante’ de Croacia, denotan que falta claridad en la definición y capacidad de absorción de nuevos estados de la UE.
Así las cosas, la UE debe repensarse a sí misma, lo cual no significa que haya que disolverla o que no tenga porvenir alguno. No. En mi opinión, la solución pasa, de entrada, por informar mejor a la ciudadanía de los Veinticinco, acercándoles las instituciones, las políticas y el modo de funcionar de la Unión. Existe mucho valor añadido que ha aportado la UE al conjunto de países que la forman y ese es su fundamento de base: la subsidiariedad. El ciudadano de a pie no es consciente de los beneficios, por ejemplo, de un mercado único con libre circulación de bienes y trabajadores, de las ventajas de la zona euro, de los proyectos de investigación y desarrollo que se llevan a cabo con financiación comunitaria o de los instrumentos de cooperación transfronteriza –limitados, es verdad- a la hora de desastres como el acontecido este verano en los bosques de Galicia. ¿Que es evidente que existen fallos en el sistema y que tampoco esto es la panacea? Por supuesto, pero yo creo que mejor así que tirando cada uno para nuestro lado. ¿Que la entrada de nuevos socios puede hacer tambalear la economía y estabilidad de los actuales Veinticinco? También estoy de acuerdo, pero me vale más conseguir poco a poco, por ejemplo, que países minados por el sometimiento durante décadas al yugo del comunismo retomen el vuelo, que el que las grandes potencias de la Europa occidental pierdan algo de estabilidad económica.
Cada momento ofrecerá diversos retos y problemas con los que lidiar. Hoy es el día en que hay que ingeniar, si no una constitución, algún documento que unifique y clarifique algunos asuntos como el de quién es europeo y quién no. Los hay que, cumpliendo perfectamente un perfil europeo, como Suiza y Noruega, no pertenecen a la Unión, y otros que levantan dudas. Considero compresible, por ejemplo, que se deniegue de momento la entrada de Turquía mientras siga discriminando así el comercio de Chipre, ya que éste es parte de la Unión. No obstante, se dan también otras “lacras” como la negación de algunos Estados miembros a abrir su mercado laboral a trabajadores del Este. Pero es que, a fin de cuentas, la UE la forman distintos países que, irremediablemente, van a tratar de velar siempre por sus intereses. Ya existen competencias que se han cedido a un nivel supranacional y, por tanto, en lo que se refiere a estas políticas, nunca llueve a gusto de todos a corto plazo, pero se sabe que, a la larga, será mejor. No se puede criticar tampoco, tan a la ligera, el sistema financiero europeo ya que, aunque puede modernizarse y gestionarse mejor o peor, no deja de ser dinero que proviene de los Estados miembros y no de la nada.
El documento en cuestión, asimismo, deberá reformar, según sea necesario y con la experiencia que otorgan años de andadura en común, el funcionamiento, estructura o competencias de las instituciones comunitarias, de tal modo que se hagan más eficaces. Porque cierto es también que el gran número de funcionarios que engrosan las filas de la UE ha de ser lo más rentable posible –no sólo económicamente-.
Aun con todo, también en lo que se refiere a asuntos que no dependen de Bruselas y en los que cada Estado va a decidir lo que quiera, el punto de vista de los otros socios comunitarios puede enriquecer a cualquier país. Las tan nombradas ‘buenas prácticas’ que pueden compartirse entre todos no tienen por qué caer siempre en saco roto.
De este modo, poco a poco y tratando de solucionar los problemas que se presenten en cada etapa -porque nunca faltarán y porque, a fin de cuentas, quizá hagan falta dos siglos para que el ‘gigante’ europeo se consolide-, la andadura de la Unión, con la voz de cada país y de las regiones, puede llegar a muy buen puerto.
Y me digo a mí misma: OLÉ. O era muy culta por aquel entonces o lo aparentaba bastante. Para rato a día de hoy puedo escribir un texto razonado de nada de actualidad. ¡Y sin ningún corta y pega! Ala, a ver quién es el valiente que entra a criticarlo. Deduzco que Pau y el primogénito con sus teorías. Os dejo, me voy a casa, ha sido un día largo.