25 febrero 2008
De los oscars, Ziguatanejo y el relativismo.
13 febrero 2008
Lola...y la velocidad de Aquel.
05 febrero 2008
29 enero 2008
Egocentrismo (Del lat. ego, yo, y centro).

25 enero 2008
You've got a friend
21 enero 2008
Cuéntame el cuento de Bruselas...en Madrid.
Ha sido un fin de semana interesante...de esos que pocas veces se dan en Madrid, por lo menos en mi persona.
El viernes por la noche fui con No. -voy a empezar a llamarle así por el blog- a ver "Once", una película irlandesa preciosa y muy atractiva para aquellos a quienes les guste la música rollo "cantautor". Para todos aquellos...menos para Ploi, que seguro que la vió en las mejores condiciones. En versión original y en cines a los que va la gente alternativa, cometimos el más absoluto ridículo al aparecer con nuestras palomitas y que nos dijeran: "no, es que en estos cines no se puede meter comida". Por lo menos pudimos entrar, porque cinco días antes llegamos, también palomitas en mano, y ni siquiera quedaban entradas. Pensé que me estaba dando "pa' atrás" ese rollo alternativo tan exagerado. Pensé también que ok, que disfruto viendo cine europeo mucho pero que luego donde esté una pastelada tipo Notting Hill, que me quiten lo 'bailao'. Que llevo mucho tiempo entregada al cine 'un poquito menos comercial' y que es hora también de volver a lo yanki, al american gangster, y demás.
Días antes había acabado el libro de Calleja de hace unos cuantos años, "Arriba Euskadi", que encontré interesantísimo y que, probablemente, fue el que me llevara a escribir la anterior entrada, que tenía que haber quitado ya ayer, para no fastidiar el día de San Sebastián y su tamborrada. Me lo había aconsejado mi amiga Veci, y tiene significado porque, estando ella leyendolo, en la época del colegio, retumbaron las paredes de su cuarto. Veredicto: la última bomba que puso ETA en el campus. Nos llamamos, salimos al pasillo, mentimos a mi madre, mentamos a la de los terroristas, cogimos a Raquelita, las motos y...a cotillear al campus.
Después -del libro- devoré en dos días ese relato maravilloso que, muy acertadamente, su autor tituló "El niño con el pijama de rayas". Una sencilla obra de arte que aconsejo vivamente leer. Y que tiene mucho que ver con la situación del libro anterior, he de decir. Dictadura del terror y una grandísima parte de la población en un silencio cobarde y, a fin de cuentas, cómplice.
Y bueno...me he desviado absolutamente del tema del título. Así que vuelvo. El sábado por la mañana tuve ONG (está bien porque así los sábados que no tienes los valoras infinito y estás contenta toda la semana, je). Cuando volvía en metro con los niños, a quienes tenía que llevar a casa rapidísimo porque uno de ellos se iba a 'miccionar' encima, me choqué -literal- con G., mi jefe en Bruselas. Que vive en Bruselas y rara vez viene a España. Era una señal de que Brux y su espíritu volvían a mí... Así que decidí unirme al plan de noche que habían organizado algunos de la ONG, ir a un cuentacuentos. Lo hice por variar de plan, de gente y, sobre todo, porque el bar estaba al lado de mi casa (lo voy a establecer como mi Central Perk particular, así, forzosamente). Fue un plan tipo "Delirium", donde cada uno fuimos con quien nos dió la gana -incluido un irish profesor de inglés de una-, estuvimos tomando cañas, muriendo de hambre, y viendo los monólogos y diálogos de estos personajes tan graciosos. Para mí, sobró la mitad, y al final ya me aburría y quería 1. comer 2. hablar. Mi amiga PPPD (si me lee lo sabrá), que va de alternativa y popera, aguantó dos segundos. Se fue en el descanso, imagino q a bailar bisbal y beber copas (je). A las 0.00 h. acabamos cenando en la Taberna Padilla unas raciones maravillosas, riéndonos todo y más con "soy un salero schi schi schi...", "HSM", "muerto que te cagas", etc. Después, ya muy animados, teníamos que encontrar algún lugar de pachangueo. Y lo hayamos en el lejano Oeste -paradojas de la vida, entramos porque estaba cerca-...el bar SALOOOOOON, ese lamentable de maderilla en el territorio John Brave. Como en Brux, solo bebimos cerveza, como en el Corbeau. pusieron bacalao antiguo y Shaki, como en Brux, me hice 'amiga' de la gente más variopinta en estilo y en edad y, como en Brux, abandonamos el Lejano Oeste a las 5. Porque no había "Céltica".
16 enero 2008
Agur, Euskadi.
08 enero 2008
Que gane el puedo la guerra del quiero

Ese tendrá que ser el lema de 2008, un año para el que he preferido no marcarme demasiados propósitos, más bien casi ninguno, y de fácil consecución. Atrás, el año 2007, que ha transcurrido a velocidad vertiginosa, con cambio de ciudad, de trabajo, y nuevos nombres para engrosar la lista de gente increíble que hace mi día a día más que ameno, apasionante.
Lo más relevante y significativo del año: mi estancia en V. y su gente y todo lo que he aprendido sobre el mundo laboral, las empresas potentes, los medios y demás. Alrededor, y como bienes colaterales, Padilla 55, Miravalles en Madrid, Bruselas también en Madrid, la ONG que me ha hecho madrugar demasiados sábados, la moto de Xavi, su barba y su sonrisa (ohhhh!), lecturas interesantes y enriquecedoras, los tuentis/facebooks/twitters/etc., mi sobrino Alejandro, primera experiencia laboral del puente aéreo, la no-compra semanal, la pasta precocinada de los chinos, la esquiada en Astún, la adquisición de un piano digital para que todavía tenga más razones que me lleven a acostarme tarde, un verano más sin vacaciones, las visitas continuas de gente de lo más variopinta a la capital y a mi piso, los cuatro altarias que se han averiado conmigo dentro o incluso el vuelo cancelado a Pamplona que acabó dejándome tirada con mi amiga y vecina laIbañez en Bilbao.
Ahora, para el 2008, vamos a hacer como la foto, un poco de burla al futuro que tanto nos amenaza y da la lata y, para el día a día, lo de Joaquín, "que el maquillaje no apague tu risa,que el equipaje no lastre tus alas,que el calendario no venga con prisas,que el diccionario detenga las balas,Que las persianas corrijan la aurora,que gane el quiero la guerra del puedo,que los que esperan no cuenten las horas,que los que matan se mueran de miedo.Que el fin del mundo te pille bailando,que el escenario me tiña las canas,que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,ni ciento volando, ni ayer ni mañana. Que el corazón no se pase de moda,que los otoños te doren la piel,que cada noche sea noche de bodas,que no se ponga la luna de miel. Que las verdades no tengan complejos,que las mentiras parezcan mentira,que no te den la razón los espejos,que te aproveche mirar lo que miras.Que no se ocupe de tí el desamparo,que cada cena sea tu última cena,que ser valiente no salga tan caro,que ser cobarde no valga la pena.Que no te compren por menos de nada,que no te vendan amor sin espinas,que no te duerman con cuentos de hadas,que no te cierren el bar de la esquina."
28 diciembre 2007
“Nunca te pongas del lado de alguien que vaya contra la familia”. Al Pacino

27 noviembre 2007
Rectificando, para variar, mis palabras de más.

Católico y coñón que es uno
Me llama mi chica predilecta (la más bella, la más divertida, la más sagaz de las mujeres en el espejo público de mi devoción), descojonada de la risa, para decirme que el talibancito episcopal la ha emprendido conmigo desde su sentina radiofónica. Para tratar de denigrarme ante sus oyentes, el talibancito episcopal ha insinuado que mi biografía está jalonada de episodios escabrosos que podrían ofender las castas orejas de un niño; y, a modo ilustrativo, ha recordado que soy autor de un libro titulado –¡horreur, paveur, espanteur!– Coños. «¡Cómo un tipo que ha escrito Coños –ha venido a afirmar el talibancito episcopal– pretende dárselas de católico!» Sospecho que el talibancito episcopal tiene en muy poco a sus oyentes: los imagina meapilas y sugestionables, y supone que invocando el título rotundo del más cándido de mis libros provocará en ellos una suerte de sarpullido. Pero los vituperios del talibancito episcopal, tan chuscos y marrulleros, me invitan a reflexionar sobre algunas cuestiones que atañen a la naturaleza propia de la fe católica, y también a la condición de ‘escritor católico’, que alguna gente despistada confunde con escritor gazmoño o pudibundo.
20 noviembre 2007
De cuando tenía un trabajo que me hacía profundizar un poco...

Cuando casi se cumplen cincuenta años desde que un continente dividido por las guerras y los afanes nacionalistas decidiera reunificarse para emprender el camino hacia un futuro de paz y estabilidad, el “no” al tratado constitucional dado por Francia y los Países Bajos ha puesto, cuando menos, en duda el proyecto europeo.
La “poca eficacia” de la que se acusa en ocasiones a la Unión Europea pretendía ser solventada con una Constitución que delimitaba y aclaraba las competencias de las instituciones comunitarias, unificaba todos los tratados anteriores, y que fue ratificada por los Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros. Sin embargo, tras la negación de la ciudadanía neerlandesa y francesa a ratificar el tratado, puede hablarse de una crisis de la Unión. Un “no” de dos países de peso en el club europeo que se debe, en parte, a la falta de límites geográficos y políticos de la UE, a una Europa “sin fronteras” que, tal y como piensan algunos, tiene una capacidad finita de acoger nuevos socios. Los últimos diez países que accedieron a la UE, a cuyos trabajadores todavía no han abierto las fronteras comunitarias algunos estados, la inminente adhesión de Bulgaria y Rumanía, ambos con alto grado de criminalidad y corrupción en su territorio, los problemas con Turquía, que se niega a abrir sus puertos a los barcos chipriotas, y la espera ‘agonizante’ de Croacia, denotan que falta claridad en la definición y capacidad de absorción de nuevos estados de la UE.
Así las cosas, la UE debe repensarse a sí misma, lo cual no significa que haya que disolverla o que no tenga porvenir alguno. No. En mi opinión, la solución pasa, de entrada, por informar mejor a la ciudadanía de los Veinticinco, acercándoles las instituciones, las políticas y el modo de funcionar de la Unión. Existe mucho valor añadido que ha aportado la UE al conjunto de países que la forman y ese es su fundamento de base: la subsidiariedad. El ciudadano de a pie no es consciente de los beneficios, por ejemplo, de un mercado único con libre circulación de bienes y trabajadores, de las ventajas de la zona euro, de los proyectos de investigación y desarrollo que se llevan a cabo con financiación comunitaria o de los instrumentos de cooperación transfronteriza –limitados, es verdad- a la hora de desastres como el acontecido este verano en los bosques de Galicia. ¿Que es evidente que existen fallos en el sistema y que tampoco esto es la panacea? Por supuesto, pero yo creo que mejor así que tirando cada uno para nuestro lado. ¿Que la entrada de nuevos socios puede hacer tambalear la economía y estabilidad de los actuales Veinticinco? También estoy de acuerdo, pero me vale más conseguir poco a poco, por ejemplo, que países minados por el sometimiento durante décadas al yugo del comunismo retomen el vuelo, que el que las grandes potencias de la Europa occidental pierdan algo de estabilidad económica.
Cada momento ofrecerá diversos retos y problemas con los que lidiar. Hoy es el día en que hay que ingeniar, si no una constitución, algún documento que unifique y clarifique algunos asuntos como el de quién es europeo y quién no. Los hay que, cumpliendo perfectamente un perfil europeo, como Suiza y Noruega, no pertenecen a la Unión, y otros que levantan dudas. Considero compresible, por ejemplo, que se deniegue de momento la entrada de Turquía mientras siga discriminando así el comercio de Chipre, ya que éste es parte de la Unión. No obstante, se dan también otras “lacras” como la negación de algunos Estados miembros a abrir su mercado laboral a trabajadores del Este. Pero es que, a fin de cuentas, la UE la forman distintos países que, irremediablemente, van a tratar de velar siempre por sus intereses. Ya existen competencias que se han cedido a un nivel supranacional y, por tanto, en lo que se refiere a estas políticas, nunca llueve a gusto de todos a corto plazo, pero se sabe que, a la larga, será mejor. No se puede criticar tampoco, tan a la ligera, el sistema financiero europeo ya que, aunque puede modernizarse y gestionarse mejor o peor, no deja de ser dinero que proviene de los Estados miembros y no de la nada.
El documento en cuestión, asimismo, deberá reformar, según sea necesario y con la experiencia que otorgan años de andadura en común, el funcionamiento, estructura o competencias de las instituciones comunitarias, de tal modo que se hagan más eficaces. Porque cierto es también que el gran número de funcionarios que engrosan las filas de la UE ha de ser lo más rentable posible –no sólo económicamente-.
Aun con todo, también en lo que se refiere a asuntos que no dependen de Bruselas y en los que cada Estado va a decidir lo que quiera, el punto de vista de los otros socios comunitarios puede enriquecer a cualquier país. Las tan nombradas ‘buenas prácticas’ que pueden compartirse entre todos no tienen por qué caer siempre en saco roto.
De este modo, poco a poco y tratando de solucionar los problemas que se presenten en cada etapa -porque nunca faltarán y porque, a fin de cuentas, quizá hagan falta dos siglos para que el ‘gigante’ europeo se consolide-, la andadura de la Unión, con la voz de cada país y de las regiones, puede llegar a muy buen puerto.
12 noviembre 2007
30 octubre 2007
WITH OUR WITHOUT YOU, rutina.

25 octubre 2007
¿Qué significa "relativizar"?
Los procesos de aprendizaje que nos presenta la vida son de lo más variopinto. El que yo he dado en llamar "aprendizaje invertido" (quizá se conozca así científicamente; no lo sé, y tampoco me importa) no sé cómo definirlo y por eso voy a tratar de ejemplificarlo. Todo a raíz de este encantador cartel que mi compañera de piso -sabia en la materia- no dudó en fotografiar cuando se topó con él por la calle.Hace siete años, lo recuerdo como si fuera ayer, cuando en 4º de ESO la amiga Julia se partía el espinazo para enseñarnos algo de Ética, nombró no sé cómo exactamente, pero sí que fue en el contexto de "el sentido del dolor", que el humor servía para relativizar el sufrimiento. O algo así. Pero se me quedó grabado aquello, lo de "relativizar", verbo que por aquel entonces no aparecía en la lista de mi léxico común.
A partir de allí se desencadenó el ya nombrado proceso de aprendizaje invertido, de tal modo que, si una situación dramática, como siempre, nos regalaba algunos minutos de risa e ironía, tarde o temprano me venía a la cabeza lo de "relativizar". Y a día de hoy sigue ocurriéndome igual. Qué lástima da la gente que considera que alguien que utiliza el sentido del humor a menudo no puede ser una persona seria. O que es una frívola, o que no entiende de qué va la fiesta. Craso error.
En Bruselas, en esa pseudo-empresa que cada día estaba a punto de irse a pique, la risa nos hizo fuertes, mucho. Era tal el surrealismo de las situaciones que vivíamos allí que, o reíamos, o llorábamos. Y optamos por lo primero -salvo alguna excepción-. Pienso en aquella etapa y me viene a la cabeza: risas. En concreto la de Marta, ¡voz radiofónica!. Risas en todas partes...cuando el jefe te llamaba corta, cuando eran las 9 y seguías encerrada en esa redacción, cuando estábamos en clase de francés, cuando alguna lloraba en Administración porque no veía el sentido de la vida, de estar en Bélgica, ni de estar en España, cuando afilábamos el colmillo y sacábamos punta a todos los personajes de nuestro cuento.
En ese capítulo de los Elía 2004...el sentido del humor jugó también un papel importante. E hizo fuertes a quienes debía. Eso, la música, y la fe, por supuesto, la 'relativizadora' por excelencia. Por ello se oían frases del tipo "vamos a coger un apartahotel en la CUN" o "esto empieza a ser contraproducente, por qué no le pasa a otro, por ejemplo, a Zapatero?".
El humor también está provocando que me vaya a costar tantísimo dejar mi actual trabajo...a pesar de las labores que desempeño y que, por supuesto, son relativizadas con gracietas varias. Pienso en esto y me viene a la cabeza la maestra de tal arte, mi amiga Crisgon. Y, a otro nivel, otras tantas personas, que no voy a nombrar porque me quiero ir a casa y porque son bastantes por eso mismo, porque me gusta esa gente, la que bromea, la que sonríe, y la que me enseña con ello que TODO en esta vida es relativo (no malinterpretéis).
22 octubre 2007
Grande, Rowling
26 septiembre 2007
Siempre así te cantamos Siempre así....
03 septiembre 2007
Publicar por publicar...
14 agosto 2007
Adelantándome al 22
En el colegio desde los 3 años, distantes en la etapa prescolar debido a su pertenencia al grupo de los cursis, con una alineación que contaba también con Sus o Yorch. Tampoco estuvo en Juanamari, ella era 'de los de Charo'; sin embargo, conseguimos reformarla en un par de años, en aquellos de la Búho,el Clarión, Maica y el quiero pan alemán. También Deo gratias, abandonó por aquel entonces la calle Yanguas (creo que Anavi ya os había zurrado demasiado...pronto el Club Cizur se lo devolvería con creces), para unirse a nuestro autobús, el de Edurne, Miriam y la guitarra, Federico, Lili y sushistorias, o incluso las brasas de la flauta-Titanic y las mandarinas. Mientras tanto, y entre publicaciones extrañas del Club Cizur que seguían con detenimiento la actualidad de "las Spice", ella impasible, sin mirarnos a los ojos -llorosos frecuentemente de haber bostezado-, dibujando en el cristal.
Llega 6º, los once años, y, con ellos, el comienzo de las vidas paralelas: campamento en Zuasti (nosotras de las externas, por supuesto), mismo lugar de veraneo, todos los domingos en autobús a esquiar: con las mayores, con Julio Iglesias y...con tus lágrimas por el frío. Consecuencia: ambas 'odiamos' Candanchú', somos de las de Astún. "A Miren sólo le gusta el tomate de Mutilva". Empezaría por aquel entonces mi máxima relación con tu padre y con"Conchita", cuyas primeras llamadas de teléfono datan del 2001, allá cuando perdiste el primero de tus móviles.
Existe, sin embargo, un hueco negro en nuestra amistad, no por discusión, sino por aquel trimestre fuera. Fue entonces cuando empezamos a fumar -sin ella- y a ligar demasiado -sín ella tb-. Llegarían entonces los veranos idílicos en Islantilla: "¿dónde está Ana? En la playa con Carlos!!! Noooooo", y la Semana Santa en Córdoba, y su odio al mus, y... of course, el
día en que volvió sola desde La Antilla (no llores, por favor!). Cómo
olvidar también su trauma con las mates, Miren al rescate la salvó en una
evaluación, jugándonosla con la amiga Pili Echarte. Fue por aquella época
también el 'incidente' en clase de Historia (corramos un tupido velo...),
el baloncesto -por supuesto-, y el máximo apogeo de nuestra pubertad en
Roma. Habiendo pasado, eso sí, ya tres navidades juntas esquiando. Y llegó
la tormenta en mayo del 2000 y seguía allí. Pasó la tormenta...y seguía
allí; para celebrarlo, un julio inolvidable en Londres. Empezaron también
los veranos en Almería, el viaje a Jaén, los aderiz, la selectivad -con
nuestros descansos para ver a Pacey en Dawson- y el primer UNIV... también
estuvo allí, vaya si lo estuvo. La decisión después de la misma facultad y,
en adelante, a afianzar nuestra amistad. En artaiz limpiando terrazas, en
tus primeros sanfermines -que te hicieron cambiar tu percepción de estos, ya
era hora- y en el viaje a Zagreb, compartiendo habitación y con el orden de
los c. de la Montero.
en la hemeroteca", la primera en coincidir en gustos conmigo, hablemos en
clave, Pocholo, Magi, la primera en superar la tontería de segundo y la
primera en hacer prácticas en Madrid. Visita obligada, por descontado,
muchos fines de semana de agosto, llenos de juerga, piscinas, bromas y
calor. Al camino de Santiago...juntas. Al cine a ver Troya (ejem ejem
ejem!)... juntas. Al periplo por Italia...juntas. Al viaje a
París...juntas. A Islabes y compañías...juntas. A la odisea de los sábados
en Vitoria...juntas. A Londres...juntas. Los martes...a casa juntas. Nos fumamos un piti y nos vamos, tú a mí no me dices que no fume en tu coche.
obstante...visita a España en agosto y a su casa, a Madrid, y a dejarla sola
en su piso el día previo a su cumpleaños. Viaje para verme (ah, no, para ver
tres paises de Europa en dos días!) a Bruselas y viene. Y es la única que se
sube a la mesa del Corbeau conmigo. Todas las semanas hablando por teléfono,
¡no hay fronteras!, e-mails diarios.
trivial, la que siempre se mancha, la que tiene el dedo corazón más grande
(y el músculo del lado izdo también), la que llama murciélagos a las mariposas, la que me ríe todas las gracias, la
que me deja -o le robo, mejor dicho- su ropa, la de los sms de "tengo un
bombazo...", la que viene siempre al Boulevar, la que fuerza que digamos que
su canción es "Princesa", la que pasa de salir peripuesta y se viene conmigo
a lo Viejo, la que va de a-política, la que estará conmigo en el Proyecto
Imagine. La que ha estado conmigo en 10 países...y a la que trataré de
seguir a los que faltan.